I. TERCERA SESIÓN (MIERCOLES, 13 de Mayo de 2009)
GESTIÓN DE RECURSOS. PÚBLICO Y PRIVADO
RELACION PÚBLICO PRIVADO EN LA GESTION DE RECURSOS SOCIALES DIRIGIDOS HACIA LA INCLUSION SOCIAL
Respecto a las alianzas Público – Privadas, en lo local, deben entenderse que se da una relación donde deben participar como mínimo 3 actores: el Estado, las Empresas y las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC).
ESTADO (Regulador)
EMPRESAS PRIVADAS
ORG. SOC. CIVIL (OSC)
En general América Latina se ha caracterizado por tener estados débiles y los cuales apenas se encuentran en un proceso de consolidación con economías demasiado abiertas, tratados injustos, es posible encontrar Estados liberales, Estados poco transparentes, lo que conlleva a que estos Estados no tengan las condiciones de exigir a las empresas privadas acciones con responsabilidad, además no tienen capacidad instalada optima y eficiente para pensar en políticas a largo plazo que en ultimas son las que propenden al desarrollo y la sostenibilidad.
Frente a una carencia de regulación estatal en el tema de responsabilidad social por parte de las empresas las consecuencias son evidentes en alianzas no fortalecidas, poco comunes y con resultados insuficientes.
Adicionalmente, los gobiernos poco transparentes o corruptos no son garantes para alianzas estratégicas que trabajen por los intereses de las comunidades.
Así mismo, se percibe una falta de consciencia social por parte de las empresas en Latinoamérica, no esta claro el limite que existe entre responsabilidad del estado y responsabilidad de las empresas. Se considera que es importante el revisar el marco jurídico de estas actividades para facilitar las actividades desarrolladas por las empresas que ejecutan sus actividades socialmente responsables; este marco deberá incluir el apoyo y participación al tercer sector.
No se puede ser pesimista y decir que las alianzas publico privadas están condenadas al fracasos, un casos de éxito de una alianza que beneficie a todos los involucrados y donde la relación sea gana–gana se presenta en la mayoría de los países, con los programas en las universidades para los estudiantes en práctica que beneficia a los estudiantes y a las empresas que hacen parte de estos.
El segundo sector ha participado e interactuado en la actividad económica y social; sin embargo deben incrementar su compromiso y participación, deben ejercer sus actividades a través de la responsabilidad social empresarial, un compromiso para que se sientan y actúen no solo como involucradas sino como actores comprometidos en un proceso de desarrollo social. Es importante lograr instalar en la mentalidad empresarial la responsabilidad social, en el entendimiento de que las estrategias locales de desarrollo finalmente terminan mejorando el nivel de bienestar social, y por ende de beneficio empresarial.
La situación actual obliga a los Gobiernos a buscar nuevas alternativas para nuevas alianzas a fin de conseguir una mejor calidad de vida. Por lo tanto se recomienda algunas acciones a tomar, las cuales en algunos casos serán vistos como grandes retos a enfrentar:
1. Fortalecer la institucionalidad y legitimidad de los Estados.
2. Establecer en los Estados una alianza publico privada, y las alianzas de múltiples actores, como estrategia valida para la solución de los problemas sociales, se debe abrir espacios de negociación o discusión y concertación entre lo publico y privado, pero que sean espacios que trasciendan las discusiones filosóficas o propagandísticas y que se enfoquen en actuar y ejecutar, esto se logra teniendo suficiente capacidad articuladora y negociadora para crear una visión consensuada, superar los ciclos políticos y mantener alto grado de credibilidad.
3. El Estado debe establecer incentivos para atraer la atención de las Empresas para lograr una participación activa de las mismas.
4. El Estado debe tener la suficiente capacidad de identificar las ONGs y otras OSC existentes a nivel local para lograr un compromiso real con el mejoramiento local.
5. Apoyar la creación de nuevas empresa de economía social que generen empleo y apoye la inserción social.
6. Creación de un Banco a nivel regional con fondos supranacionales para el acceso a crédito para las personas con niveles de pobreza. Esta actividad se desarrollará con participación público-privado-ONG.
7. Fortalecer los conceptos de RSE entre las empresas locales.
8. Promover la agilidad para trámites de actividades con las empresas que apoyan las actividades socialmente responsable y promover incentivos a la empresas tanto jurídico como en incentivos fiscales.
9. Promover la aplicación de la participación ciudadana a través de un Consejo Ciudadano que gestione proyectos e iniciativas de una bolsa de proyectos financiados por el Gobierno.
10. Crear una red de voluntario profesional que permita un intercambio técnico entre Gobierno-ONG-Sector Privado
11. Promover Alianzas con el sector privado: microcréditos, plan de negocios y apoyo económico para el plan que los grupos tienen.
12. No dejar márgenes de discrecionalidad muy grande en cuanto a las metodologías de intervención de las OSC, a nivel local y regional, ya que la evidencia empírica de varios programas, indica que los resultados de las políticas está muy asociado al modo de intervención de las mismas. Discrecionalidad no, flexibilidad si; sujetas ambas al contexto socioeconómico local.
13. El Estado debe manejar un mapa de ofertas de las OSC, en función a la población objetivo y el perfil o el ámbito de trabajo de las mismas.
14. Analizar las potencialidades existentes en cada país para promover y potenciar las empresas de inserción, por lo menos de forma temporal, para la inserción al mercado formal que garantice mejores capacidades y condiciones laborales de personas en situación de pobreza y vulnerabilidad.
Llamadas de atención
Las ONGs dan un buen soporte, evidentemente, sin embargo, en muchos casos este soporte no siempre es de calidad.
En algunos países, no existe coordinación entre ONGs, promoviéndose competencias e inefectividad y por sobre todo, superposición de acciones.
Muy poco control entre la dinámica ONG – Estado. No se parte de un estándar mínimo de calidad de los servicios que debe prestar las ONG s a los Estados.
Cuando el margen de discrecionalidad es muy grande, en cuanto a cómo aterrizar el trabajo en terreno, no existe homogeneidad ni control de la forma de intervención ni de la calidad.
El estado debe analizar los pros y los contras para formalizar la inserción laboral de las personas en situación de pobreza y vulnerabilidad estructural, ya que muchas veces las propuestas desde el Estado no son atractivas ni realistas. En este sentido, considerar el grado de interés que se da al interior del género femenino.
No podemos dejar que las empresas maduren por sí mismas la responsabilidad social de desarrollo humano con equidad.
Elevada dificultad de realizar alianzas armónicas en la mayoría de los países entre el Estado y las OSC, y el Estado y las Empresas.
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